El sol que dirige el ciclo del agua, calienta el agua de los océanos, la cual se evapora hacia el aire como vapor de agua. Corrientes ascendentes de aire llevan el vapor a las capas superiores de la atmósfera, donde la menor temperatura causa que el vapor de agua se condense y forme las nubes.
Clima terrestre
El clima de la Tierra es principalmente el resultado de tres factores: la energía solar, el efecto invernadero y las circulaciones atmosférica y oceánica. La distribución geográfica y estacional de la energía solar depende de la redondez de la Tierra, de la inclinación de su eje y de su órbita alrededor del Sol. Este fenómeno se manifiesta a través de las diferentes áreas climáticas que condicionan la distribución de la vida sobre la Tierra.
Efecto invernadero
La energía solar y la presencia de una atmósfera son los dos elementos que condicionan esta temperatura. Como los cristales de un invernadero, ciertos gases que están presentes naturalmente en la atmósfera, en particular el vapor de agua y el dióxido de carbono, obstaculizan la evacuación del calor de origen solar y permiten alcanzar esta suave temperatura de 15°C.
Se trata del fenómeno del efecto invernadero natural. Sin este efecto invernadero, la temperatura de la superficie terrestre sería de -18°C y la vida, si fuese posible, sería muy diferente.
El Sol emite una radiación compuesta por algunos rayos ultravioletas, y, sobre todo, por luz visible e infrarroja próxima. El 30% de esta radiación es directamente reflejado por las nubes, la atmósfera y la superficie terrestre.
Del 70% restante, el 20% es absorbido por gases que están presentes naturalmente en la atmósfera y el 50% por los océanos y el suelo. En definitiva, solamente el 50% de la radiación solar inicial alcanza la superficie de la Tierra.
Esta absorción de la radiación solar calienta la atmósfera y sobre todo la superficie terrestre. A su vez, la atmósfera y la superficie terrestre evacúan esta energía, convertida en calor, en dirección del espacio. Esta evacuación de calor se manifiesta a través de una radiación infrarroja media.
El 10% de esta radiación infrarroja terrestre se escapa directamente hacia el espacio, mientras que el 90% restante es captado por los gases de efecto invernadero que naturalmente están presentes en la atmósfera.
Esos gases de efecto invernadero, principalmente vapor de agua y dióxido de carbono, tras captar el calor de origen solar y el que sube de la superficie terrestre, reemiten esta energía en forma de radiación infrarroja. Los dos tercios de esta radiación regresan al suelo que es calentado, en primer lugar, por el Sol y luego, por dicha radiación. El tercio restante se escapa hacia el espacio.

TORMENTAS MAGNÉTICAS
Una tormenta geomagnética es una perturbación temporal de la magnetósfera terrestre que puede ser causada por una onda de choque de viento solar y/o una eyección de masa coronal (CME por sus siglas en inglés) que interactúa con el campo magnético terrestre.
AURORAS BOREALES
La sobrecarga de electrones generados por la actividad solar, electrifica los gases de la atmósfera alta; al liberarse en las regiones polares emiten luz a manera de filamentos, cortinas o bandas de color.
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